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El Colegio San José instaló un sistema de aulas híbridas que permite a los estudiantes seguir las clases desde sus casas

Para acompañar los procesos de aprendizaje de los estudiantes de primario y secundario se implementó una modalidad que combina la presencialidad y el entorno virtual. El proyecto de innovación educativa busca acompañar el esfuerzo realizado por los docentes, alumnos y familias durante el año pasado, brindando condiciones más favorables para el desarrollo de la propuesta educativa en la situación actual.

El Eco

La pandemia de Covid-19 resignificó para siempre el hecho educativo y las instituciones debieron adaptarse a una nueva forma de enseñar. Este proceso estuvo atravesado íntegramente por la virtualidad el año pasado, pero el ciclo lectivo 2021 puso a las escuelas ante el desafío de adaptar las clases presenciales acorde a los protocolos vigentes.

El tradicional Colegio San José, procurando brindar lo mejor a sus estudiantes, decidió instalar en sus salones un sistema de aulas híbridas para que las clases sean transmitidas en simultáneo al agrupamiento de alumnos que está en sus casas.

Al tener que dividirse los cursos para poder garantizar el distanciamiento en el espacio áulico, los grupos de chicos acuden semana por medio al colegio y el resto del tiempo siguen desde sus hogares las actividades pedagógicas.

La implementación de esta modalidad supone un salto de calidad que allana la semipresencialidad  y permite que aún desde sus domicilios, los niños y adolescentes puedan interactuar con sus docentes y compañeros, y participar de las clases como si estuvieran allí.

El director general de la comunidad educativa de San José, José Passucci, ahondó en esta nueva práctica y celebró la posibilidad de dar respuestas a los alumnos de diversas maneras.

En este sentido, explicó que en el último tiempo, el Colegio ha trabajado en propuestas de innovación educativa cuya implementación se ha acelerado a la raíz de la pandemia y a partir de este año, la presencialidad convive con la enseñanza remota mediada por la tecnología.

“Por eso pensamos que mientras estén fuera del tiempo de asistencia efectiva escolar, se pueda propiciar el trabajo autónomo de los alumnos para favorecer la articulación entre las instancias presencial y remota”, sostuvo.

Una inversión en calidad educativa  

La actualización de los salones de clase para este propósito ha requerido la extensión de la conectividad en los diferentes espacios del Colegio, el uso de aulas virtuales para acompañar la educación no presencial que se lleva a cabo de manera asincrónica, el refuerzo de las plataformas de comunicación e información destinadas a las familias, alumnos y docentes, y finalmente la instalación de proyectores y cámaras meetup con alta calidad de video y sonido.

Al respecto, Passucci destacó que “es  un esfuerzo tecnológico garantizar la conectividad  en todo el Colegio, el funcionamiento de las aulas virtuales, instalar una plataforma de comunicación e información entre todos los actores, instalar proyectores  y cámaras de alta calidad en todas las aulas. Es una inversión económica que se puede hacer con  el apoyo de la Asociación y el esfuerzo de las familias para sostener la propuesta educativa”.

Así, el proyecto trata de responder a las necesidades educativas de los alumnos, favoreciendo los vínculos con las familias en este contexto. Y busca acompañar el esfuerzo realizado por los docentes, alumnos y familias durante el año pasado, brindando condiciones más favorables para el desarrollo de la propuesta educativa en la situación actual.

“Había una necesidad de integrar el grupo original, de acompañar  los procesos de aprendizaje y la posibilidad de que estos grupos interactúen, y en la búsqueda de garantizar que el trabajo con los contenidos sea lo más ajustado a la currícula pensamos en este trayecto combinado”, precisó.

Cambios de paradigma 

El sistema  alcanza a los niveles primario y secundario, en tanto que en las tres salas de inicial, el director valoró que es más importante la presencialidad de un proceso gradual que hay que adaptar las edades. Uno de los aspectos más relevantes que el proyecto está generando son las instancias de asesoramiento y capacitación tecnológica, multimedial y didáctica destinada a los distintos integrantes de la comunidad colegial que abren, a su vez, posibilidades de innovación educativa en el futuro.

“El año pasado, haciendo un balance general, los resultados fueron aceptables para la forma en que se desarrolló el proceso. Los alumnos mayores son los que han podido aprovechar el fenómeno de la virtualidad y la menor distancia con el conocimiento. Con los más chicos esto es más difícil porque es muy complejo el aprendizaje  en un entorno virtual con niños de primer grado”, ejemplificó.

No obstante, remarcó que la institución educativa trata de dar lo mejor siempre y de adaptarse a la coyuntura. Esto implica  pensar un paradigma educativo mucho más flexible que el acostumbrado.

“Eso significa flexibilizar tiempos y espacios, y permitir que las escuelas estén abiertas también de otras formas. Definitivamente este momento nos encuentra mejor que el año pasado para acompañar los procesos de los estudiantes y adaptarnos a lo que venga”, concluyó.

Cómo funciona

En cada salón hay entre 15 y 20 alumnos, que se sientan de manera individual. La pantalla de la computadora proyectada en el frente, por encima del pizarrón, refleja el aula virtual con los rostros de los compañeros que siguen la clase desde sus casas. Al haber una cámara instalada en el techo que apunta directamente hacia el escritorio del docente, los chicos pueden seguir en vivo las explicaciones y actividades. Incluso, los estudiantes que están en la escuela pueden pasar al frente y desde ahí comunicarse con sus compañeros.

En una clase de Prácticas del Lenguaje de 4to. año del nivel primario, por ejemplo, la profesora preguntó quién de los pequeños quería pasar al frente a recitar uno de los poemas con los que estaban trabajando. Un simpático  niño se ofreció y con paso decidido avanzó hacia el escritorio, saludó a sus compañeros  a cámara y desgranó la letra de un poema que hablaba de animales.

Quizás así las pantallas se traspasen y las distancias sean sólo una ilusión, al menos por un rato.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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