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Residencia Santa María, calidad en la atención gerontológica

Está ubicada en Dorrego 15 y recibe a hombres y mujeres mayores de 60 años, autoválidos o que requieran ayuda en la cotidianeidad. Cuenta con un equipo interdisciplinario, que se enfoca en la  “personalización”. Otro proyecto con el sello de la Experiencia Santo Domingo.   

El Eco

El próximo lunes 31 de mayo, como cada año, se celebra la fiesta de la Visitación. Esta festividad cristiana rememora la visita realizada por la Virgen María, embarazada de Jesús, a su pariente Isabel, embarazada a su vez de Juan el Bautista.

Ese amor despojado formó parte del espíritu de Ema Chapar, quien donó la residencia de avenida Estrada y Dorrego (más precisamente en Dorrego 15), a la Sociedad de Damas de Caridad del Sagrado Corazón, en 1971.

El Pensionado Ema Chapar, que tuvo como puntapié inicial el compartir la vida en comunidad, fue administrado por las Damas hasta el 2014, instancia en la que la Asociación Civil Santo Domingo de Guzmán asumió el desafío de garantizar su continuidad siendo, así, leal a los objetivos por los cuales fue donada.

En este sentido, sostuvo todos los compromisos, humanos, económicos y financieros derivados de la administración del pensionado hasta convertirlo en la actual institución modelo: Residencia de Adultos Mayores Santa María (Legado Ema Chapar), destinada a varones y mujeres mayores de 60 años, dedicada a personas autoválidas y también a aquellas que requieran asistencia para la realización de las actividades de la vida diaria.

“Entendemos la residencia como un lugar de vida”, aclara Vanesa Bruno, licenciada en Trabajo Social de Santa María. La llegada de la pandemia implicó un cambio sustancial, donde el entorno, los factores sociales y psicológicos se vieron fuertemente atravesados. “El reconocimiento, la preservación de los hábitos y valores. La autonomía y el afrontamiento de la situación pandémica son factores psicológicos con los que tuvimos y tenemos que trabajar junto a los residentes. Lo mismo ocurre con los factores sociales, como la interacción y relación con el personal, la interacción con otros residentes y la interacción con familiares y amigos”, señala la licenciada Bruno para concluir con una frase que lo simplifica todo: “Hay tantas formas de envejecer como personas, por lo cual es indispensable la personalización”.

Desde la singularidad

Al ingresar a la Residencia Santa María, el huésped es recibido por un equipo interdisciplinario. Este grupo, conformado por personas sensibles y competentes, promueve la evaluación de la persona, dando como resultado una Valoración Gerontológica Integral.

Esta valoración se define como el proceso diagnóstico que permite detectar y cuantificar los problemas, las necesidades y capacidades del huésped en el ámbito clínico, funcional, mental, social y espiritual. Este proceso presupone una evaluación interdisciplinaria inicial, un posterior diseño de plan individual, un seguimiento y evaluación periódica. Está claro que este desarrollo les permite conocer y acompañar la particularidad de cada huésped.

En este marco, las intervenciones, se sostienen en los derechos de las personas en esta etapa de la vida: recibir la atención de profesionales para lograr el máximo confort; ser tratado como un ser humano hasta el momento de su muerte; tener la posibilidad de expresar sus sentimientos, deseos y emociones; recibir ayuda de su familia y para su familia en la aceptación de su muerte, y no morir solo, sino en paz y con dignidad.

La gestión

Desde el inicio de su gestión, la Asociación Civil Santo Domingo de Guzmán ha trazado un nuevo modelo de gestión, en orden a objetivos de largo plazo y alineado con el espíritu y los valores de la ciudad de Tandil, reduciendo el déficit operativo en más de un 90 por ciento, disminuyendo los pasivos en su totalidad e implantando un nuevo modelo de intervención sociosanitaria para con sus huéspedes. En definitiva, lo que han denominado “Experiencia Santo Domingo”.

La Experiencia Santo Domingo es “hospedar espiritual y corporalmente a todas las personas que requieran nuestros servicios en la ciudad de Tandil, sin distinción de capacidad económica, religión o creencia, nacionalidad o color, promoviendo al ser humano como obra de Dios”, dice Alejandro Moreno Hueyo, responsable del Eje Hospedar, dentro de la Asociación Civil Santo Domingo de Guzmán.

Santo Domingo Tandil fue fundado el 22 de diciembre de 1991, aunque desde el año 2000 adquiere entidad jurídica propia y se constituye como Asociación Civil Santo Domingo de Guzmán, consolidando la Misión de promover al ser humano como obra de Dios, acompañando todas las etapas de su vida a partir del cuidado de las personas, la educación, la capacitación y la evangelización misionera.

Hoy, Santo Domingo Tandil está conformado por cinco proyectos: los colegios Santo Domingo en la Sierra y Santa Catalina en la Sierra, el Hogar de Adultos Mayores San José, la Residencia de Adultos Mayores Santa María (Legado Ema Chapar) y Vida en Gracia. Son 1.954 personas que comparten la Experiencia Santo Domingo, una vivencia que promueve la formación de personas libres, con capacidad crítica, la educación comprendiendo la problemática de cada etapa de la vida, ahondando sus experiencias, abriendo horizontes, educando el carácter y ayudando a encontrar un sentido de vida a cada persona.

Profesionalización y valores humanos

Para lograr este exitoso proceso dentro de la residencia de larga estadía, en Santa María cuentan con el apoyo de profesionales especializados (Médico, Lic. en Nutrición, Lic. en Psicología y Lic. en Trabajo Social) y auxiliares (equipo de enfermería las 24 horas, auxiliares de servicios, equipo de cocina). Con este concepto interdisciplinario, brindan una atención integral de la persona mayor, desde la empatía, la solidaridad, la libertad y la equidad. Además, ofrece talleres de gimnasia y arte.

En cuanto a lo edilicio, los distingue contar con 18 habitaciones individuales, todas ellas con baño privado, permitiendo que cada persona y su familia puedan disponer de este espacio y amueblarlo y/o decorarlo, respetando las preferencias individuales, generando un ambiente familiar propicio para una mejor adaptación. Además, todas las habitaciones cuentan con ventanas al exterior, que les permiten apreciar su envidiable ubicación, con vista a la sierra y al corazón de la ciudad.

Desde la Asociación Civil Santo Domingo de Guzmán sostienen que cuando una persona ingresa a la Residencia de Adultos Mayores Santa María (Legado Ema Chapar) es invitado a armonizar con su historia de vida, con las personas que tuvieron importancia en ella, es incitado a vivir en paz consigo mismo y con los que comparten su estadía y si así lo desea, es invitado a preparar su llegada a una nueva y mejor vida. “Nosotros simplemente abrazamos. Intentamos alojar en el corazón de los huéspedes la alegría y el entusiasmo para poder disfrutar la vejez”, continúa Moreno Hueyo.

La Residencia de Adultos Mayores Santa María es parte del corazón de la Experiencia Santo Domingo, un lugar donde el profesionalismo se complementa con el amor, el disfrute y el sentido en esta especial etapa de la vida.

Por más información, en redes sociales: @asociacionsantodomingodeguzman; @hogardeadultosmayoressanjose; @residenciasantamaria.emachapar; @santodomingoenlasierra; @colegiosantacatalinaenlasierra.

Para contactarse, comunicarse al (249) 442-3109 ó administración.estrada@santodomingo.edu.ar

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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