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Pese al viento y la nubosidad, vecinos se congregaron en la cima del Parque para observar el eclipse solar

La cima del Parque Independencia y el Castillo Morisco fueron algunos de los puntos elegidos por los espectadores para apreciar el particular fenómeno, que en la ciudad se pudo ver sólo de modo parcial. Con máscaras de soldar y radiografías, hicieron frente al eclipse, que no provocó oscuridad en esta parte del territorio.

Rody Becchi

Desde siempre, los eclipses han fascinado a la humanidad e, incluso en estos tiempos, siguen siendo motivo de admiración y generan un gran interés. Ayer, como se había anunciado, se produjo un eclipse total de sol, en el que la luna tapó por completo al astro rey. En la ciudad se vio de forma parcial ya que no estaba en la franja de totalidad, pero con un porcentaje cercano al 75 por ciento de cobertura.

Esto significa que la luna cubrió sólo parcialmente el disco solar, entre las 13.30 y 13.35. Pese a la nubosidad registrada, el fenómeno pudo verse sin problema siguiendo diferentes recomendaciones, pero la fracción descubierta del disco resultó tan brillante que no fue posible apreciar ningún cambio sustancial en la luz del día. Sin embargo, en la Patagonia norte, dentro de una estrecha franja de unos cien kilómetros, sí se oscureció el cielo pasado el mediodía a lo largo de unos dos minutos.

El 2 de julio de 2019 se registró otro eclipse cuyos espectadores corrieron con mejor suerte a la hora de observarlo. En esa oportunidad, la luna cubrió prácticamente el 90 por ciento del sol y una importante cantidad de personas pudieron advertirlo de manera clara, durante un atardecer frío pero despejado.

El eclipse desde el Parque  

En Tandil, algunos vecinos y ocasionales visitantes se congregaron en la cima del Parque Independencia para obtener un privilegiado punto panorámico y captar el fenómeno con celulares y cámaras apuntando al cielo, máscaras de protección usadas para soldar y, en algunos casos, hasta con radiografías, aunque su uso no estaba recomendado. Otros  emplearon anteojos de sol para alivianar el efecto de los rayos, aunque la indicación también era evitarlo.

Si bien se sabía que la vista desde la ciudad sería parcial, muchos se mostraron decepcionados por no experimentar el fenómeno de oscuridad en pleno mediodía, sin duda el efecto más extraño de los eclipses, que sólo se produjo en algunas localidades del sur del país.

Además, el viento jugó una mala pasada porque soplaba con tanta insistencia que hizo desistir a más de un espectador, que optó por observar el fenómeno desde el auto. La mayoría, en tanto, copó la terraza del Castillo Morisco y el punto panorámico del Parque, con la cabeza hacia arriba tratando de aprehender tan efímero instante.
Un fenómeno particular 

La palabra eclipse deriva de una antigua expresión griega que significa “abandono”y hace referencia a la desaparición momentánea de la luz. Aunque la claridad del día no se vio afectada y la radiación solar estaba contenida por las nubes, con los dispositivos adecuadas y a través de lentes especiales de las cámaras se pudo capturar el momento exacto del particular suceso astronómico, que fue imperceptible excepto para quienes pudieron observar al astro de frente y alcanzar a distinguir el momento en el satélite natural de la Tierra se interpuso en su órbita.

En la antigüedad los segundos de oscuridad producto de este fenómeno se vivían como un mal presagio que anunciaba sucesos negativos. En Babilonia ocurrió el eclipse más antiguo que se ha logrado fechar con exactitud, acontecido  el 31 de julio del año 1062 A.C. “Se transformó el día en la noche el 26 del mes de Sivan, en el séptimo año del reino y hubo un fuego en medio del cielo”, narran las escrituras.

Los mayas y los aztecas dejaron narraciones sobre combates estelares entre dioses por obtener los mejores sitios en el universo. Los mapuches, por su parte, llaman a este hecho singular Lai antu o Lan antu, que hace referencia a “la muerte del Sol”.

Para los habitantes de la Grecia antigua, los eclipses de sol eran un signo de la ira de los dioses y una manifestación de su descontento con el hombre. También se pensaba que eran el presagio del desastre y la calamidad.

Hoy también estos eventos se resemantizan y hay quienes eligen asignarle un significado especial, sobre todo aquellas personas que se interesan por la astrología y la simbología de los astros.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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